La Biblioteca de Perseo

Mundo clásico, libros y comentarios varios

Hispaniae. Spain and the Development of Roman Imperialism, 218-82 BC por Richardson

leave a comment »


RICHARDSON, J. S., 1986, Hispaniae. Spain and the Development of Roman Imperialism, 218-82 BC, Cambridge University Press, Cambridge.

La conquista de la Península Ibérica es uno de los procesos más largos en la historia de Roma. Desde su entrada en el año 218 aC a raíz de la Segunda Guerra Púnica hasta las Guerras Cántabras la presencia romana fue extendiéndose poco a poco por el territorio. Esta expansión, tan lenta si se compara con otras conquistas romanas, ha despertado infinidad de análisis y de interpretaciones.

A pesar de esta gran cantidad de estudios, ha habido una buena cantidad de aspectos que nunca han sido considerados a los que apenas se ha prestado atención. Un ejemplo, casi paradójico como ya he resaltado Dyson en su libro The Creation of the Roman Frontier, es el hecho que apenas se haya intentado prestar atención al estudio sobre la frontera. En una línea similar se puede situar la falta de estudios sobre la presencia del ejército romano en la Península Ibérica. De hecho, aunque los numerosos estudios sobre las guerras cántabras, la re-excavación de los campamentos de Numancia y los trabajos sobre la Segunda Guerra Púnica apenas se sigue sabiendo nada sobre el armamento y el equipamiento de los soldados romanos. Estos problemas se dejan notar, y mucho, en el trabajo de Richardson.

Nos encontramos ante un trabajo que analiza la presencia y la actuación romana en la zona por lo que es casi imprescindible que se tenga que adentrar en la problemática sobre el imperialismo romano. Richardson se desmarca de las interpretaciones más próximas a las tesis de Harris y rechaza que existiera una voluntad clara y expresa de explotar la Península Ibérica antes de la entrada de Roma en ella. De hecho, avisa de los problemas que suponen considerar una política agresiva, la que adjudica a los pretores o cónsules romanos, con una política imperialista. De hecho, llega a considerar que, para el caso de la Península Ibérica, podríamos hablar sobre un imperialismo periférico. Una definición interesante aunque choca cuando el análisis ha sido, mayormente y salvo contadas menciones, focalizado en las acciones de Roma. De hecho, el análisis sobre las acciones de las diferentes tribus o ciudades es escaso. Casos donde tiene gran importancia, como el papel que jugaron durante la Segunda Guerra Púnica, apenas tiene influencia. De hecho, los motivos de una expansión motivada por motivos personales de los comandantes en la zona encaja mucho mejor con una visión schumpeteriana que periférica.

Conviene resaltar que Richardson intenta periodizar la política romana en la zona. A grandes rasgos considera que existe una política agresiva desde la entrada en el 218 aC hasta las reformas que lleva a cabo Tiberio Graco. Esta es una figura clave en el libro pues a él atribuye la introducción de una serie de tributos y de regulaciones que fueron la base para las relaciones entre Roma y las diferentes tribus además de marcar un antes y después en la situación en Hispania. De hecho, la reducción de tropas y de conflictividad en la zona posterior es atribuida de forma directa a sus acciones. Es de destacar que las medidas de Graco son consideradas como Richardson como una medida personal, no una política por parte de Roma. Esto es interesante pues significa que no existe una voluntad expresa por parte del Senado de explotación y de control del territorio. Aunque las minas de Cartago Nova, como se resalta, proporcionaban riqueza no menos cierto era que habían muchas más zonas con posibilidades de ser explotadas. Por esta razón, esta obra se desmarca de las tesis que sostenían que los romanos habían buscado una explotación consciente y deliberada de la zona. De hecho, este análisis de los diferentes períodos de la expansión romana es el principal objetivo del libro y el que mejor explicado y argumentado está.

De este modo, el libro queda desestructurado. Por un lado, cuenta con un buen estudio sobre la periodización de la conquista romana de la Península Ibérica. Por el otro, apenas hay un intento de esbozar la relación, compleja y complicada, que se estableció entre romanos e indígenas. Esto, especialmente por el primer punto que hemos comentado, resulta especialmente problemático lo que, a nuestro modo de ver, resta muchos puntos al libro.

Anuncios

Written by pauvm

19/12/2011 a 19:29

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: